Mi primer blog nació por la necesidad de gritar aquello que no se podía decir; pero las cosas cambiaron, y esa necesidad se mitigó... La verdad es que se creó un rollo muy bueno con la gente que me leía y viceversa; una especie de "comunidad" en la que no importaba nada más allá que los sentimientos puestos en palabras. En los blogs no se juzga: se respeta, se aprende y se comparte.... Así, y cuando el contacto virtual se hizo real, ya no tenía mucho sentido seguir con el blog...
La vida fue pasando (es lo que tiene esa puñetera) y las variables cambiaron hasta darle la vuelta a mi vida. Todo aquello con lo que soñaba entonces se hizo realidad delante de mis ojos: un trabajo que me hace feliz (nada es perfecto, pero todos los días sonrío, y eso ya es mucho), buenos amigos, y una persona que me completa: me quiere, me cuida y respeta mi libertad. Hablamos mucho, nos reímos más, y me ha ayudado a conseguir algo maravilloso: SERENIDAD.
Pero ahora, tres años después, dentro de mí sigue viviendo aquella raquel... que buscaba su sitio. Vuelve a tener ganas de gritar verdades al viento, relatos o pensamientos inconexos en los días en que te gustaría ser otra persona...
Me alegro de ver a los que ya navegabais por aquí, y bienvenidos a los que no...
raquel...
Tener inquietudes y cosas que cambiar es sinónimo de inteligencia. Personalmente, no creo que hayas vuelto a las incertidumbres de hace tiempo, más bien has subido un escalón (uno bien grande) y has mirado al siguiente. Hasta ahora estabas disfrutando de tu último paso, y ahora toca dar el siguiente.
ResponderEliminarSea por lo que fuere, me alegrará volver a leerte. Ánimo con esa escalada y un beso!
Gracias escalador! Y bienvenido!:)
ResponderEliminar